Reiniciando, explorando y mostrando nuevas facetas de mí
- Rocío Zamora Solé
- 22 oct 2025
- 2 Min. de lectura
Siempre supe que mi lugar estaba en el consultorio o en el campo de juego, trabajando con personas y deporte, aunque durante años mi vida profesional parecía estar en otro lado. Congresos, investigaciones, artículos… la academia me absorbió por completo. Era un espacio "seguro" (económicamente hablando), pero también limitado: mi creatividad estaba atada a la forma de comunicar datos, no al juego, no al cuerpo, no a la voz.
Aunque me concentré en mi doctorado y en la investigación, mi motivación real siempre estuvo en la atención clínica y deportiva. Esa conexión con las personas y su bienestar fue la brújula que me llevó a dar un giro hacia lo que realmente me apasiona: la atención clínica, el trabajo con el deporte y la consultoría organizacional.
Decidir dar este paso fue aterrador y emocionante a la vez. Los rechazos laborales, la búsqueda constante de oportunidades que encajaran con mi perfil y la sensación de incertidumbre me pusieron a prueba. Sin embargo, a través de mi propia experiencia y del acompañamiento de mi propia psicóloga, recordé la importancia de herramientas que hoy comparto con mis pacientes:
Tomar un día a la vez, sin que la incertidumbre paralice la acción.
Buscar información y claridad para vencer el miedo a lo desconocido.
Animarse a pedir ayuda y exponerse a nuevas experiencias, aunque den miedo.
Pararse desde las fortalezas, reconociendo lo que uno ya ha logrado y puede aportar.
Este proceso también me permitió explorar facetas personales que antes no había tenido tiempo de explorar. Me acerqué al teatro, por ejemplo, y redescubrí la creatividad desde el juego, el cuerpo y la voz. Ahora me muestro desde otro lado: ya no desde un congreso entre pares, sino a través de un podcast, redes sociales y mi propia web. Es un territorio nuevo, vulnerable y emocionante, pero profundamente gratificante.
Lo que más me acompaña en esta transición es la certeza de que cada paso, cada intento, cada exploración, por pequeña que parezca, me acerca más a la profesional y persona que quiero ser. La creatividad, la vocación y el aprendizaje pueden moverse, transformarse y jugar junto a nosotros si nos permitimos explorar.
Si estás atravesando un cambio, quizá encuentres en esta historia un recordatorio: animarse a explorar, pedir ayuda y mostrarse desde diferentes lados también es parte del aprendizaje.



Siempre encuentro en vos las palabras justas, la claridad, el enfoque y la empatia. Muchas gracias por tus palabras, siento que me ayudan mucho para poder superar ciertos obstáculos que me pone la vida.